‘Hijo de Epigmenio’, artesanía en estado puro
‘El hijo de Epigmenio soy yo. Epigmenio era mi padre, un hombre que trabajaba todo tipo de materiales y era capaz de hacer de todo. Mi padre fue el origen de todo’, dice categórico Juanma que, junto a su socio Rigas, ha establecido en la calle de la Puebla, 13, este espacio único en su especie. Teniendo al progenitor en mente, Juanma y Rigas tuvieron la idea de recuperar todos esos objetos de uso cotidiano llenos de belleza y espontaneidad. Tremendamente hermosos en su imperfección y reflejo de la personalidad de las manos que les dieron vida.
Ambos viajaron por diversos pueblos España para dar con esos artículos que sorprenden y enamoran a los aficionados de la artesanía, y fueron recopilando artículos con herencia pero viables y funcionales para la vida de hoy en día. ‘Cuando los colocamos en la tienda, vimos que todos ellos encajaban: cerámica de Andalucía con manteles del País Vasco; vidrio de Mallorca con piezas de olivo de origen gallego…’. Sus gustos personales son su principal guía a la hora de seleccionar su catálogo. ‘Ha sido después cuando hemos visto que había una historia entre ellos -asegura Juanma-. Casi diríamos que estaban esperando a ser emplazados juntos’. Aunque les pones en el brete si tienen que destacar algo en concreto. ‘La cerámica de Níjar (Almería), tan rústica y contemporánea. Nos llena de felicidad ver cómo la gente se asombra con cada uno de los cuencos o platos. El vidrio mallorquín, tan irregular y tan bello, o los perfumes naturales para hogar con la misma planta en su corazón’. Es difícil resistirse.