Restaurantes en Chamberí

Inicio / Restaurantes en Madrid / ‘Siracusa’, la pinsa aterriza en la Castellana

‘Siracusa’, la pinsa aterriza en la Castellana

Laura Sutil

Siracusa es Sicilia y Siracusa es también Nueva York. La primera parte todos la tenemos clara, la segunda muchos la hemos descubierto después de haber conocido Siracusa Food, un restaurante situado en la zona de Cuzco que juega a esa dualidad entre la costa italiana y la vida universitaria de Syracuse, su homónima neoyorquina. Algunas variedades de pasta, paninos, retazos de fast food americano (que aquí se vuelve slow) y pinsas, las obligatorias de su carta. 

La calle Doctor Fleming acoge este restaurante de dos plantas de estilo informal y que destila rollazo por sus cuatro costados. En la planta inferior, una barra central que conecta con la cocina y unas cuantas mesitas para comer con la tranquilidad que requiere la culinaria del país de la bota. Además de una increíble pared con pinturas murales llenas de color. Arriba, conectada por una escalera, una planta con más mesas, grandísimos ventanales y unas paredes plagadas de cartelería de conciertos y películas que aportan el estilo yanqui. Tanto arriba como abajo, dos zonas reservadas lo convierten en el local ideal para organizar celebraciones con amigos y, ya en la mesa, compartir, que de eso va la propuesta gastro de Siracusa. 

Siracusa, la pinsa aterriza en la Castellana

PINSAS Y MUCHO MÁS

Antes de hincarle el diente a las pinsas y contarte en qué se diferencian de las clásicas pizzas, vamos a los entrantes porque aquí hay unos cuantos que no te puedes ir sin probar. El banquete tiene que comenzar con sus Alitas de pollo cocinadas durante 24 h. Llegan a la mesa con acompañamiento de parmesano, rúcula, tomate seco, mojo verde y salsa romescu. Las horas de elaboración son directamente proporcionales a la ternura de las piezas de carne que, prácticamente, se deshacen en la boca. Y lo mejor: con estas alitas de pollo no hay que pringarse hasta el codo, puesto que las sirven deshuesadas. Otro de los platos para compartir que resultan más que recomendables -especialmente para los cinéfilos enamorados de la factoría Disney- son sus Spaghettis Meatballs, acompañados de champiñones y bechamel de cardamomo. Sí, iguales a los de ‘La Dama y el Vagabundo’ y, si nos dejan apostar, afirmamos que más sabrosos. 

Después de abrir el apetito, toca calmar nuestra curiosidad y descubrir qué son las pinsas. Además de la forma ovalada que las diferencia de la reina de la gastronomía italiana, esta receta se caracteriza por estar elaborada con harinas vegetales y naturales (soja, arroz y trigo) que se fermentan durante 72 horas. Estos requisitos dan lugar a una base ligera y de fácil digestión, lo que la hace adecuada también para la hora de la cena. Su crujiente base se cubre con salsa de tomate, mozzarella y aceite de oliva. A ello se añaden ingredientes procedentes de la península itálica, sobre todo embutidos poco frecuentes por estos lares.

Siracusa, la pinsa aterriza en la Castellana

Ejemplo de ello es la Siracusa, elaborada con bull blanca, una especie de butifarra cocida a la que se añade salsa romescu, parmesano y rúcula. De la sección de pinsas destacamos también la de Pepperoni, un clásico que aquí está especialmente sabroso gracias a un chorizo que pica y se rebaja con unas láminas de calabacín, cebolla morada y polvo de alcaparras. Una combinación de ingredientes de 10. Las pinsas de Siracusa varían entre el tamaño mediano y el grande (siempre pensados para compartir) y pueden pedirse por mitades; así contentar a todos los comensales se vuelve mucho más sencillo. Aunque la especialidad son los embutidos, las opciones vegetarianas también forman pueden cubrir estas pinsas.

Hablando de Italia y hablando de Estados Unidos, no podíamos evitar el consabido subidón de azúcar. En Siracusa llega de la mano de postres que harán las delicias de los más golosos. Además de clásicos como la Tarta de zanahoria o la de chocolate -que aquí es una Tarta tibia de Nutella- hay una especialidad de la casa que no puede faltar en cualquier comanda: Pinsa de trufa (de chocolate), aceite de oliva y sal. La masa es igual que en el caso de las saladas pero la mezcla con ese sabor potente a cacao y una pizca de sal es irresistible. Para regar esta comilona, la dualidad Italia/ Estados Unidos también está presente con vinos de la península itálica y otros americanos, especialmente de la zona de California. 

EL IMPRESCINDIBLE es que pruebes una de sus pinsas, pero no dejes de compartir sus Alitas deshuesadas, un motivo de peso para repetir en Siracusa Food.

FÍJATE EN… la decoración de su plata superior. Es muy curioso tratar de descubrir películas y grandes músicos tras la aglomeración de carteles que envuelven sus paredes. 

* Fotos: Paco Montanet

¿Te ha gustado?
¡Compártelo!
¡Valóralo!

¿ Recibes nuestra newsletter ?

No te pierdas nuestro boletín semanal de noticias para estar informado, antes que nadie, de las mejores promociones, eventos y novedades de Madrid. ¡Suscríbete!