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‘Taberna del Loco Antonelli’, un puerto de mar en Chamberí

Laura BF

El mexicano Sergio Mange montó en 2016 un puestecito de comida en el Mercado de Chamberí. Lo hizo con un concepto gastronómico sencillo: ofrecer una cocina de puerto, elaborarla con productos de primera calidad (preferentemente de las costas españolas) y venderla a precios razonables y comedidos. La fórmula cuajó enseguida y su peculiar buena mano en los fogones presagió la apertura de un local más grande y con posibilidad de crecimiento mayor.

Aquella tabernita de comida alegre se quedó pequeña y pocos meses después montó este restaurante en el mismo barrio, situado a pocos metros de la Plaza de Olavide. El local está decorado por Flavia Castaño, con zona de barra, colores claros y grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural. El rollo que trasmite es el mismo que se respiraba en el original, propio de una taberna de puerto en la ciudad,  con la peculiaridad de que además viaja por varias culinarias del mundo.

Taberna del loco Antonelli, un puerto de mar en Chamberí

DEL MAR A LA MESA

Tanto en la zona de barra como en el comedor se puede disfrutar de una oferta que depende de la temporada, por lo que todos los días hay sugerencias fuera de carta. Se debe empezar con la Gilda artesana y la Ostra gallega, al natural o aliñada con sangre (reducción de flor de hibisco); y continuar con un aperitivo de Revolconas con torreznos y camarones fritos. Siguiendo con la patata, sirven dos modalidades de bravas: las de toda la vida pero desde el punto de vista de un mexicano, es decir, Papas a la sal y con salsa de mayonesa y chipotle; y las Loco Antonelli, con la salsa tradicional -con caldo de manitas de cerdo- y daditos de merluza rebozada.

Destacan los títulos de cocina en semicrudo, con elaboraciones como el Ceviche de Corvina, de repetir y repetir (con batata asada, dos tipos de maíz y leche de coco aderezada con ají amarillo), o el Tiradito de chicharro a la plancha con col y pipas de calabaza. El Aguachile de gamba de Huelva, fresco y agradable (con leche de tigre de verduras y cítricos y espuma de yogur, pepino y manzana) es otro hit, sin olvidar las Volandeiras asadas a la lima. La fiesta de entrantes continúa con el siempre cumplidor Pulpo a la gallega, hecho en esta casa a la sartén y con espuma de patata, y con el Huevo frito con puntillita de Isla Cristina, con la agradable sorpresa de que las puntillas son chopitos.

Entre clientes fieles que van llenando sus mesas, seguimos devorando el Cantábrico con las Kokotxas al pilpil o la Merluza Orio, una de las especialidades, con verduras y acompañada de un delicioso merengue de ajo y guindilla muy bien ejecutado. El festival marino se puede cerrar con finger food, con el Taco de bienmesabe, con cremoso de aguacate, crema ácida y cebolla encurtida o el sugerente Chili Crab, unbuey de mar al wok con salsa de chiles ahumados, huevo, cilantro y lima.

Aunque el capítulo de pescados se lleva de calle al de carnes, no desmerece el Tuétano de vaca asado ni la Picaña de buey de La Finca, con papas y hierbas. Por su parte, los Dumplings de cochinillo que desfilaban por las mesas hace semanas se han sustituido ahora por unas Gyozas artesanas de carrillera, con una salsa jugosa de curry rojo y cangrejo de mar. El banquete cárnico puede finalizar con un prensadito de Cochinillo con puré de patata y cilantro; mientras que el broche dulzón lo puede poner un Helado casero de queso de cabra con frambuesas y moras. De beber, vinos de bodegas escogidas con paladar, cócteles personalizados y alguna etiqueta de cerveza artesana.

Como curiosidad, el nombre le viene del ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli, quien trató de llevar a cabo el faraónico proyecto de conectar el río Manzanares con el oceáno Atlántico en el siglo XVI, encargado por Felipe II y cuya intención era hacer de Madrid un puerto de mar. Una locura que nunca se consiguió.

EL IMPRESCINDIBLE son las Gyozas artesanas de carrillera. Por la salsa de curry rojo y cangrejo de mar, que está para bebérsela; y por la propia gyoza, elaborada a mano y rellena de la carne desmenuzada de la ternera asada. Una delicia.

FÍJATE EN… los platos fuera de carta; suelen ser de diez. Como estas recetas dependen del mercado, son poco predecibles y divertidas, muy en sintonía con el tipo de cocina que hace Sergio. Tataki de bogavante azul o Carabinero asado con adobo de cangrejo son dos buenos ejemplos.

*Fotos: Paco Montanet

 

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