Bares en Chamberí

Inicio / Bares en Chamberí / ‘Tapán’, tapas japonesas en una taberna castiza

‘Tapán’, tapas japonesas en una taberna castiza

Maria G. Aguado

Apartado del barullo de la siempre concurrida calle Ponzano, en una agradable placita cercana, se encuentra Tapán, un lugar que a simple vista parece una tasca de las de toda la vida, pero que guarda un secreto, y es que en su interior, junto a las madrileñas cañas y el atemporal tinto de verano, se sirven platos japoneses en formato tapa. Un japonés-castizo si lo queremos llamar así.

Shota Uehara y Yusuke Uchida, arquitecto y abogado respectivamente, decidieron cambiar de vida cuando en Japón el mundo laboral parecía estancado, y en un viaje a Málaga descubrieron un bar de sushi muy pequeño que les conquistó. Ahí llegó la inspiración: decidieron montar un bar haciendo otra de las cosas que mejor sabían hacer: cocinar como en su tierra, pero como nos gusta a nosotros, tapeando con unas cañas. Y así surgió Tapán, un pequeño local donde compartir nuestra tradición con la de sus fogones.

tapan-mini-hamburguesas-con-pan-gao-pao

En la carta han querido salirse de lo obvio y jugar en cierta medida a la fusión. Encontramos los clásicos makis que no pueden faltar en un japonés; aunque reconocen que la tendencia aquí es adaptar cada plato a golpe de salsas, ellos prefieren acercarse más a la sencillez de su cultura y aderezan el plato lo justo. El resto de propuestas de se mueven entre el recetario clásico nipón y la fusión, pero respetando siempre la tradición de la técnica de cocinado. Y aunque encontramos los clásicos udon al wok o una merluza con wasabi de montaña, lo cierto es que han decidido decantarse más por las carnes. Sirven desde un tradicional y muy crujiente tonkatsu (cerdo rebozado con panko) hasta las jugosas mini hamburguesas con pan Gao-Pao, un plato al que añaden el toque japonés de la salsa teriyaki. Hay que admitir que las reinas son las gyozas en su versión más clásica rellenas de carne o las de curry japonés, una invención de los chefs. Durante la semana proponen un menú del día a base de ensalada o sopa de miso de primero, y un guiso japonés de segundo que cambia a diario según la materia prima de la que dispongan, siempre acompañado de arroz. Y visto el éxito de las gyozas, han decidido que se pueden incorporar al menú.

Para beber cuentan con dos cervezas japonesas, Asahi y Kirin, pero sus grandes apuestas son los cócteles enfocados a una tarde de sobremesa tranquila o a la pre-noche de Ponzano. Siguen la idea clásica del mojito y la caipirinha pero cambian el ron por sake y le suman muchos puntos con la mezcla hecha a base de zumos de frutas naturales.

A simple vista parece una taberna antigua, algo remodelada para hacerla más diáfana y luminosa. Era el objetivo: parecer un bar cualquiera para atraer al público más heterogéneo posible. Así, quien busca cocina japonesa, la encuentra y a un precio moderado, y quien busca una caña, también. Y quien entra a ciegas, descubre una sorpresa nipona que abre las fronteras de los paladares más conservadores.

* Fotos Paco Montanet

¿Te ha gustado?
¡Compártelo!
¡Valóralo!

¿ Recibes nuestra newsletter ?

No te pierdas nuestro boletín semanal de noticias para estar informado, antes que nadie, de las mejores promociones, eventos y novedades de Madrid. ¡Suscríbete!