El concepto tradicional de hotel ha cambiado, al menos en Madrid. Aunque su finalidad principal sigue siendo la de ofrecer espacio para descansar a turistas y gente de negocios, en los últimos años su oferta de servicios se ha diversificado, con propuestas que se acercan tanto a lo culinario como a lo cultural. Además, lo más interesante es que esta nueva oferta no está pensada tanto para los huéspedes que allí se alojan, como para el siempre inquieto público madrileño, que busca propuestas gastronómicas originales e invierte buena parte de su tiempo libre en cultura. Para ambos grupos va dirigida esta selección de los planes más novedosos y singulares que tienen lugar en los hoteles de Madrid.

The Place (to be) – Petit Palace Santa Bárbara 

Una de las nuevas y más apetecibles terrazas de este verano llega de la mano de Petit Palace Santa Bárbara (Plaza de Santa Bárbara, 10 <M> Alonso Martínez): el antiguo palacete de los marqueses de Quintanar, ahora convertido en hotel boutique y un bar-terraza abierta al público durante todo el día en su patio central. Un espacio de 145 m2, al aire libre, distribuido en diferentes ambientes creados por la diseñadora Teresa Sapey que invitan tanto a pasarse a desayunar durante el break del trabajo (el servicio de cafetería está operativo desde las 07h), almorzar a mediodía o tomar la primera copa de la noche.

Si el espacio ya de por sí es tentador, más lo es aún su propuesta culinaria, con un cuidado y muy variado menú del día (más de 10 opciones para elegir), una breve carta de bocados válidos para picar a cualquier hora (croquetas, mini hamburguesas, pepito de ternera), cervezas y copas con destilados premium. A tener muy en cuenta, las fiestas afterwork para la tarde-noche de los jueves (19-22h), con picoteo, copa y sesiones de DJs, para muchos, una inmejorable oportunidad para alejarse del asfalto y disfrutar de las temperaturas algo más bajas que aquí se registran. Todo apunta a que The Place va a convertirse en un must.

Terraza Petite Palace barra

Mega desayunos – Vincci Centrum

Esto es lo que se llama un desayuno espectáculo. Y no lo decimos porque esté servido por camareros-artistas, ni suene una banda de música mientras nos ponemos hasta arriba. Aquí lo llamativo, y fundamental, es la fastuosa oferta de productos y platos para desayunar, sin desmerecer al espectacular local donde vamos a disfrutarlo, Bellini Food & Bar, el espacio gastronómico del hotel Vincci Centrum (Cedaceros, 4 <M> Banco de España / Sol). Aquí todos los días se abre al público un coqueto rincón, con diferentes estanterías, cámaras refrigeradas y mostradores, con todas las opciones imaginables para darnos el desayuno de nuestra vida. Tartas caseras (zanahoria, manzana, cheesecake, red velvet, Nutella), cookiesplum cake, bollería variada, tortitas, gofres, cereales y distintos tipos de zumo recién hecho.

Y no, no es un brunch porque, además de tener formato buffet, no se han olvidado de incluir en el listado los -cómo nos gustan- churros con chocolate y la tortilla de patata -otro clásico madrileño-. Aunque sí es verdad que la oferta de salados (panes con una selección de aceites, embutidos, quesos, salmón ahumado, huevos con bacon o salchichas) tiene el mismo peso que la de dulces, por lo que nos será difícil elegir para conseguir, al menos, un equilibro entre ambos. El precio por persona es más que asumible, más si lo hacemos en fin de semana, pues no hay en la ciudad ningún brunch que lo pueda superar. Es un lujo al alcance de cualquiera, y en pleno centro de la ciudad.

Precio: 17,60€ / Horario: 07-10:30h en laborables, de 08 a 11h en fines de semana.

Desayunos Vincci

Hamburguesas y croquetas- Vincci Soma

Salvo casos muy excepcionales, el concepto ‘restaurante de hotel’ ha despertado poco interés gastronómico entre los madrileños, a veces incluso entre los mismos huéspedes. Aunque en los últimos meses han surgido algunas atractivas propuestas que, según parece, llegan para acabar con esta anodina tradición. Y no hablamos solo de las grandes enseñas, también hoteles de categoría más modesta se han puesto manos a la obra para elevar el nivel en sus cocinas y atraer a sus comedores al público foodie que llena los restaurantes y bares de la capital.

En este último grupo incluimos al Vincci Soma 4* de la calle Goya, 79 (<M> Goya), que ha creado una apetecible y divertida carta de picoteo, válida tanto para el mediodía como para la noche, basada en originales croquetas y hamburguesas premium (tres, de momento). Y decimos premium, porque tanto la carne como el resto de sus ingredientes son de primerísima calidad; solo hace falta hincarle el diente a la hamburguesa de ternera asturiana, con crema de gorgonzola, hojas de espinacas, tartar de tomate seco y pan Black Pepper para comprobarlo. También hay nivel en las croquetas, de seis sabores diferentes, aunque no todos logrados por igual -advertimos-. Entre las más apetitosas, las de mejillón y gamba, de gorgonzola con nueces y pera, y la de boletus con cecina, que siempre saben mejor acompañadas de un buen vino (la casa ofrece precios cerrados de croquetas+botella de vino), o un spritz si estamos en la hora del aperitivo. Muy buen plan.

Precios: hamburguesas 12-15€; croquetas, 9-10€ (media docena).

Hamburguesas y croquetas Hotel Vincci Soma Madrid

De cócteles – Hotel Índigo

Si hay una razón por la que nos gusta el rooftop del Hotel Índigo (Silva, 6 <M> Callao / Santo Domingo) es por los placenteros atardeceres que es posible disfrutar allí cada día. Uno de los musts del verano que este año gana en atractivo gracias a la nueva carta de cócteles, que terminan por otorgar un particular toque exótico a la experiencia. Nuestras recomendaciones: el Verde Esmeralda Sour, con Hendrick’s, Limón, St. Germain, sirope de manzana y azúcar; y su singular versión del Cosmopolitan, con vodka, arándanos, lima, licor de naranja y cranberry juice. Aunque hay hasta una docena más de fórmulas para elegir e incluso aperitivos para los que se animen a prolongar la estancia más allá de la puesta de sol: tortas, pizzas, ensaladas, sándwiches…

Tan recomendable para los que busquen relax entre semana, como para los que quieren algo más fiestero los fines de semana, pues las dos últimas plantas del hotel acogen la noche de los sábados la sesión Sky Zoo (18-23h), una fiesta de música electrónica por la que pasarán durante todo el verano como invitados algunos de los DJs más solicitados del momento. ¿Se puede pedir más?

Hotel Indigo cocteles y tostas

Canseco Bar – NH Palacio de Tepa

Canseco Bar es, junto al restaurante Mesteño, una de las dos caras del proyecto gastronómico con el que aterriza el chef Jesús Almagro (Pedro Larumbe, Zalacaín, Piñera) en el hotel NH Palacio de Tepa (San Sebastián, 2 <M> Antón Martín / Sol). Se trata de una barra informal con showcooking, situada en el propio vestíbulo del hotel (y con entrada directa desde la calle Atocha), destinada al picoteo de altura. Hablamos de platillos inspirados en elaboraciones clásicas, a los que Almagro proporciona un punto diferente y culto, como sucede con la ensaladilla rusa con quisquillas y regañás, las croquetas de jamón y ternera o las patatas sufflé con centro bravo. Son las opciones más sencillas, porque la carta también ofrece pequeñas obras de arte como la mazorca de foie-gras y maíz frito, y algunos platos de puchero, como callos con garbanzos o albóndigas de ibérico.

A pesar de tener espíritu tabernario, ha dejado un capítulo abierto a los postres (ojo al helado artesanal, que sirven con algodón de azúcar y polvo de galleta) y los cócteles, con y sin alcohol, de los que se ocupa el barman Israel Gómez. Cumple con todos los requisitos para ser una de las direcciones emblemática de la ciudad, si no lo es ya.

Canseco y Mesteño Madrid

De tapas – La Posada del Dragón

La Posada del Dragón (Cava Baja, 14 <M> La Latina) es un pequeño hotel boutique (sólo dispone de 27 habitaciones) en La Latina, levantado sobre una antigua alhóndiga que daba alojo a comerciantes y proveedores que acudían al Mercado de la Cebada allá por el siglo XVI. El espacio, que alberga en su interior restos de la muralla árabe y cristiana que cercaba Madrid, contiene también un espacio gastronómico de notable interés para aquellos que frecuentan la zona. Es La Antoñita, que en su interior alberga una taberna (Dragónate, ideada para el picoteo rápido y más informal) con un pequeño patio interior, y un salón restaurante (La Despensa, para comer sentados en la mesa, de forma más sosegada), donde se practica una cocina tradicional revisada, que respeta el producto autóctono y el sabor, y se innova -continuamente- en las presentaciones.

Es, en nuestra opinión, una de las mejores direcciones para tapear en La Latina, que conviene visitar periódicamente para ver las distintas formas que van adquiriendo sus platos. Entre los indispensables, la ensaladilla rusa (que emplea la receta original de 1864), los chipirones encebollados, el crujiente de rabo de toro o el secreto ibérico con guacamole (muy resultona combinación). A seguir así.

Patio Posada del Dragon Madrid

Almuerzo en el jardín – Hotel Orfila

Uno de los hoteles con más encanto de la ciudad, el Orfila (Orfila, 6 <M> Alonso Martínez), esconde también uno de los jardines más elegantes y románticos de la villa. No en vano, estamos en el patio de un palacete original de 1886 muy frecuentado por la aristocracia que, entre otras razones, acudía allí a ver representaciones de teatro. Por aquí parece que no pasa el tiempo, más si tenemos en cuenta su refinada propuesta gastronómica y el cuidado servicio de sala (mantelería de hilo, cubiertos de plata que se reponen con cada plato, camareros extremadamente respetuosos), que nos hacen sentir como si viajásemos en el tiempo.

El verano es la mejor época para dejarse caer por allí, y no sólo porque encontraremos el jardín en todo su esplendor, sino también porque el restaurante renueva su oferta gastronómica, con un menú degustación más ligero y refrescante donde, como siempre, manda la calidad de los productos de temporada: zamburiñas a la marinera, tartar de salmón con guacamole y salsa de soja, suprema de pularda en pepitoria… También es posible comer o cenar a la carta, o dejarse llevar de la placidez del fin de semana con su completísimo brunch. Los precios se corresponden con la altura del escenario y de la propuesta, así que ¿por qué no darse un capricho?

Precio: menú degustación, 65€; brunch, 49€.

Hotel Orfila Almuerzo en el jardín

Conciertos de Jazz – AC Recoletos

Desde 2008, la tarde de los jueves, el jazz inunda el bar del hotel AC Recoletos (Recoletos, 18 <M> Retiro). Jazz en vivo y de la mano de grande figuras internacionales que han terminado por convertir este espacio en uno de los templos más venerados por los aficionados. Si a ello le añadimos que la entrada a las jam sesions es completamente gratuita (aunque la consumición es obligatoria, mínimo 5€), se entienden el lleno total que el Jazz Bar registra cada semana. Un fenómeno que con toda seguridad se mantendrá con los conciertos de final de temporada anunciados para este mes de junio: Camerata Flamenco Project (J8), Albert Vila Quartet (J16), Los Chocolatinas (J23) y Alain Pérez (V1, julio). Ya quisieran otros muchos clubs de jazz una programación similar.

Conciertos de Jazz Hotel AC Recoletos

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