Sugar Factory MadridHay veces que la estética de un local condiciona su contenido. Y el estilo shabby chic (tonos pastel y estampados ultraflorales) con el que se ambienta Sugar Factory Madrid no puede estar mejor elegido para presentar su producto: pastelería especializada en cupcakes de merengue. Ésta es la forma en la que la calle Argensola, en Las Salesas, ha recuperado el aroma a repostería recién hecha que desprendía desde el siglo XIX, y que había desparecido tras el cierre de la mítica Pastelería Niza, la última confitería que ocupó este mismo espacio entre 1921 y 2009.

Los responsables de su recuperación y de la restauración interior del local son Armando Urdaneta (Kike) y su socia Marcy Pérez. Juntos traen hasta Madrid la tradición del cupcake tal como la entienden en Venezuela, su país de origen y lugar en el que la familia de Armando fundó Sugar Factory en 2011. Su diferenciación reside, por un lado, en su apuesta por un frosting de merengue italiano hecho a base de caramelo, lo que le confiere una textura más ligera y, por el otro, en recrear sabores de tartas tradicionales, como cheescake, tiramisú o pie de limón, haciendo que cada cupcake sea, en realidad, como una versión reducida de estos pasteles.

Sugar Factory Madrid

Cupcakes de merengue italiano en Las Salesas

La base del cupcake es un esponjoso muffin recién horneado con sabor a vainilla o chocolate. Y su carta cuenta con más de 25 variedades de sabores, desde los básicos de crema de cacao, fresa o tres leches, a otros más sofisticados, como carrot cake, chocoavellana, cereza o Hershey’s (cookies and cream). Y todos con un relleno de crema sorpresa en su interior.

Además de este postre, Sugar Factory Madrid también elabora diariamente bollería, especialmente croissants y napolitanas; también alguna que otra pieza salada, como sus pasteles capresse (hojaldre con tomate, mozzarella, pesto y albahaca); e incluso pinchos de tortilla, que preparan sobre todo a la hora del desayuno y de la merienda para tomar acompañados de café, infusiones o zumo natural. Y, cómo no, tartas. Generalmente las realizan bajo pedido y con la misma selección de sabores que ofrecen en sus cupcakes. Aunque si alguien quiere uno que no tengan en carta, puede solicitarlo con antelación para que se lo elaboren al gusto.

Solo falta decir que la tienda se divide en dos espacios: uno principal, donde despachan sus piezas de repostería para llevar, y otro más pequeño situado justo detrás, con acceso directo desde la calle Orellana; en realidad, éste es un pequeño salón de té con paredes color verde menta y tapicería floral, a juego con la porcelana británica en la que sirven el café, y que ha sido traída expresamente desde Londres. Ambos espacios conforman la nueva vida de esta confitería, en la que continúan resistiendo algunas piezas de su pasado glorioso: desde la fachada hasta el antiguo mostrador de madera, los espejos que llegan hasta el techo y los artesonados de escayola, todas ellas piezas declaradas patrimonio de la ciudad. Motivos más que suficientes por los que Sugar Factory ya forma parte de la historia más dulce de Madrid.

Cupcake 2,80-3,10€

De lunes a viernes, de 08 a 21h. Sábados y domingos, de 09:30 a 21h.

630 68 47 23

Alonso Martínez

* Fotos Alfonso Ondarroa

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